Somepeople fall in love and touch the sky
Somepeople fall in love and find Quicksand !

12 abril, 2011

Ella querría que fuera como cualquier otra vez, nada especial. Pero es diferente. Los dos han escapado (eso ella no lo sabe todavía; solo está segura de su parte) de sus vidas para encontrarse en una esquina y creer que pueden construir un espacio común. Que todo lo que no sea esa esquina y ese espacio común no existe. Pero la incertidumbre alarga el tiempo: ella no sabe si él va a llegar, ni cuándo. Piensa que pudo haberse quedado dormido y, que si lo hizo (si duerme), llegará con más de media hora de retraso. Y que ella no va a esperarlo más de media hora, por orgullo y por amor propio.Más por orgullo que por amor propio. Está un poco en eso y un poco recordando cosas que todavía no suceden, cuando lo ve bajar de l micro en la vereda del frente. Lo ve bajar y de pronto le gustaría estar a mi kilómetros de ahí, en alguna parte del desierto donde no haya esquinas. Pero no porque no quiera estar ahí, sino porque lo desea demasiado. Porque en un descuido se ha dado cuenta de que él es hermoso y teme no gustarle. Él la ve antes de bajarse y piensa en esconder la cabeza y seguir de largo hasta el terminal. Pero no porque no quiera estar con ella, sino porque la ha visto de lejos y la supo tan hermosa que de pronto temió no gustarle. Sin embargo, caminan el uno hacia el otro, eso sí, sin mirarse demasiado, y se encuentran en un beso largo queriendo que todo lo demás no exista y presintiendo que es más bien al revés. Que son ellos los que dejan de existir, que no hay coordenadas geográficas o temporales que los sostengan, que solo están ahí por la fuerza de su deseo. Caminan lentamente hacia el auto y, al subirse, por todas las ganas que tienen de estar juntos esa primera vez, toman conciencia de la cantidad de riesgos que corren en cada viaje. Que el auto puede no partir. O partir y luego dejar de andar de pronto, en medio de la calle. O que pueden chocar contra un poste. O arrollar a un perro. Y es aún peor. Pueden llegar. Pueden llegar ilesos, incluso luego de salvar todos los obstáculos, y encontrarse solos frente a frente, sin excusas, y no gustarse.


Andrea Maturana

09 abril, 2011

¡Voilá! A primera vista un humilde veterano de vodeville en el papel de victima y villano por vicisitudes del destino. Este visage, ya no más velo de vanidad, un vestigio de la vox-populi, ahora desfallecido. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada, que velan por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El unico veredicto es venganza, vendetta, como voto y no en vano, pues la valía y veracidad de esta, un día vindicará al vigilante y al victorio. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se esta volviendo muy verbosa, así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte, y que puedes llamarme V
The coincidence does not exist, only the illusion of coincidence